Cuando iba a empezar Metallica el Fórum estaba a reventar de gente. Era la máxima figura del cartel y había mucha expectación por verles puesto que como recordó Lars Ulrich, llevaban 6 años sin aparecer por la Ciudad Condal.
El escenario que llevaban era de lo más austero y clavadito al que llevaron al Kobeta hacía 2 años, con una especie de pared intermedia detrás de ellos pero que no era para alzar la batería, estando esta en el suelo junto con los micrófonos de sus compañeros. Nada de cartel del Master, Justice ni tampoco ninguna referencia al ataúd del Death Magnetic. Ellos solos ante el peligro.
Con bastante retraso sobre la hora establecida, se oyeron las primeras notas del film, El Bueno, el Feo y el Malo tal y como siempre hacen. Ya empezaron ahí los gritos y empujones porque evidentemente todo el mundo quería verles aparecer pero sólo algunos espachurrados en primera fila lo consiguieron. Después de que todos tarareáramos el uuuu, uuuu de la famosa peli del oeste, sonaron los primeros acordes del temazo con el que abrieron Fight Fire with Fire, ahí es nada – empezando fuerte para un concierto tremendo. Dos grandes pantallas de vídeo mostraban que el Hetfield de aspecto está cada día más aviejado, con el pelo engominado y la barba de chivo blanca como la nueva camiseta del Kaká ese. Lars Ulrich con menos pelo que de costumbre tanto de largura como de cantidad y tan escuchimizado como siempre. El que siempre tiene la misma pinta es Kirk Hammet, es el que mejor se conserva y el que cada día lo hace mejor, lo mismo está un pelín más cebón que en Septiembre que le vimos pero demasiado bien está; pudimos comprobar en las pantallas que llevaba una especie de gasa o tiritas en los dedos – bastante habitual en él. Robert Trujillo salió con su camiseta de baloncesto, sus calcetines blancos tú pasas tú no pasas y sus pintas de pelo mojado y cara mono de siempre.
Tras el temazo un Barcelona, how do you feel tonite? (BCN, cómo os sentís?), todos gritamos diciendo que bien, que da buten y para contentarnos más se marcaron un Creeping Death a toda caña. No es que el sonido fuera brutal pero mucho mejor que el de Slipknot que se oía bastante flojito. Lo bueno es que la batería del Ulrich, sin ser la maravilla que llevaba cuando la gira del 1991-1994, lleva una Itama que ya no suena a lata como en el St. Anger y salen sonidos brutales de ella. James Hetfield nos prometió que si estábamos bien, ellos iban a hacernos sentirnos mucho mejor y la verdad es que hicieron un set-list que nos puso las pilas y ha sido de lo más currado que he visto últimamente, mejor no, nos hicieron sentirnos en la gloria.
El tercer tema fue nada menos que No Remorse, con un Robert Trujillo desmadrado dando cera al bajo blanco y negro rayado que sonaba genial, era Metallica de su época bestia y la velocidad con que tocaron ya la quisieran muchas bandas jovenzuelas. Fue flipante, todo el mundo bailaba como descosido. Lo bueno era que no se veía nada bien pero no importaba mucho ya que no podías dejar de hacer headbanging porque era caña y tralla brutal, imposible estar quieto. Bajaron un poco la velocidad dedicando un tema a los animales extraños que hay por la noche con Of Wolf and Man muy bien interpretado por James Hetfield. Este había cambiado su guitarra un poco antes de comenzar este tema. Este hizo las delicias del público digamos más joven que empezó su carrera hevitona con el increíble Black Album. Siguieron con el Fade to Black donde después de interpretarlo, James Hetfield explicó que estaban tocando de milagro ya que el día antes le había dado un pinzamiento o algo parecido en la espalda y le habían tenido que poner en silla de ruedas (ohhh L), no podía moverse y había rogado a los médicos que hicieran lo imposible para que pudiera tocar y ahí estaba. Lo que sí advirtió es que le podía repetir otra vez por lo que tendría que seguir sentado pero que tocar iba a hacerlo como fuera y gracias que no hubo ningún incidente de salud más que lamentar. También dedicó el tema a aquellos que están jorobados, como él y que tienen una meta en la vida y se dedican a ponerla en realidad, Este tema es para vosotros, supervivientes dijo ante un graderío que estaba de lo más entregado y contentos con él. Un crack el tío.
Además de canciones antiguas, tenían que presentar al público que por allí pululaba el fantástico Death Magnetic, un discazo que les ha devuelto la confianza de los fans que como yo, no pueden tragarse el Saint Anger (y mira que lo he intentado). Se marcaron el genial Broken, Beat and Scarred con Robert Trujillo con nuevo bajo (de color azulito) que sonaba tremendo y que creo que a todo el mundo le encantó este tema que gana mucho en directo.
Ahora os toca a vosotros elegir si queréis un tema lento o uno rápido, preguntó Hetfield a la audiencia que estaba, además de sudada la mar de contenta, – bueno, tocaremos algo rápido si es que nos sabemos alguno y My Apocalypse fue el tema elegido, genial.
Después de un fantástico Sad but true, cantado casi a capela por Hetfield marcando a golpes el ritmo con su guitarra, se unieron el resto a él, sobre todo era de destacar el sonido tremendo de la batería de Lars, al final del tema sonaron unos extraños sonidos que sirvieron para unir esto con el comienzo apocalíptico del increíble One,
con sus llamaradas y sonidos espantosos de guerra que te pone los pelos de punta, también te los pone como entran las guitarras, impresionante. Después de un tema antiguo buenísimo, vienen otros más recientes como son el All Nightmare Long y el The Day that Never Comes, estos dos me gustan muchísimo más en directo que en disco, creo que ganan en energía y en fuerza. Entre estos dos, hubo tiempo para lucimiento (todavía más) de Kirk Hammet que demostró que es un guitarrista colosal.
Cuando ya tenían a todo el público hecho polvo, había que dar más cera para que no decayera la fiesta y lo consiguieron con los primeros acordes de uno de sus temas más conocidos, el Master of Puppets con el Hetfield encima de la pared intermedia que había en el escenario detrás de la batería. Todo el Sonisphere cantando, ni Dios estaba callado. Después le tocaba el turno a un soberbio Blackened, como podéis comprobar, se estaban dando un repaso a sus mejores temazos antiguos, nada de Loads, ni Reloads, caña y caña hasta el final. En este tema, Ulrich fue la primera vez que se levantó de su puesto de trabajo durante todo el concierto saludando y aplaudiendo al personal, seguidamente Hetfield bajó y se fue con su “amigo Lars” (eso de amigo…., bueno vale). Estáis mejor? Preguntó Hetfield, pués a ver qué tal os pone Mr. Kirk The Reaper Hammet y nos puso tela con su solo esta vez ya más largo y que dio paso al archiconocido Nothing Else matters, ay qué tiernos y qué románticos estábamos todos, qué bonito. Kirk y Hetfield se pusieron los dos mano a mano y aquello era un gozada – precioso aunque esté oido hasta la saciedad (lo siguen poniendo en las radios comerciales con una versión que destroza el tema de una payasa que no sé cómo se llama).
El Nothing Else Matters fue terminándose lenta y suavemente para dar paso al bailón y comercial Enter Sandman que provocó la locura, todo el mundo cantando y saltando. Este tema es historia, fue una juerga total sobre todo con el Trujillo haciendo el mono con sus posturas de piernas imposibles en el escenario y los otros a lo suyo. Después de esto dijo Hetfield – Debéis sentiros un pelín mejor ahora – y la verdad es que estábamos todos alucinados y contentitos.
Se fueron un momento para volver tras los oeh oeh oeh oeh futboleros del personal a lo cual Hetfield comentó – Oh, you are beautiful porque en pocos sitios la peña recibe y trata tan bien a los grupos como aquí y eso que muchísimos no se lo merecen. Hicieron un homenaje a los Thin Lizzy, diciendo que esta banda inspiró a muchos que hacen Heavy Metal, volviendo con el rápido Stone Cold Crazy, qué parte instrumental, es la locura – me gusta mucho más esta versión de Metallica que la original que queda para mi gusto, bastante lenta en comparación con esta.
Pero no había venido todavía para mí la sorpresa o sorpresón del copón de la noche, después de la locura llega la gloria y se tocan el Phantom Lord – un tema tan antiguo como la Historia del Metal pero que suena impresionante y que te transportaba como unos 25 años atrás. Qué guitarras, qué caña, qué energía – fue lo mejor del festival para mí – todavía se me ponen los pelos de punta de acordarme, ay Dios que me da. Encima nos pidió Hetfield que mantuviéramos vivo y coleando al Heavy Metal y que somos como una familia – pués yo no me quiero ir de la familia esa nunca después de ver lo que vi y oí – genial.
Desgraciadamente ya iba quedando poco para el final y eso que llevábamos más de 2 horas que se habían pasado en un suspiro, acabaron con el impresionante Seek and Destroy con miles de coros del público y con Robert Trujillo dando vueltas sobre sí mismo a toda velocidad haciéndonos más felices de lo que éramos en ese momento.
Ya después de esto y tras unas 2 horas y casi 15 minutos, Metallica dijo un hasta luego, volveremos, blah blah, blah (lo que dicen siempre, claro) uno por uno para dejar a Robert Trujillo decir un Visca el Barça que ya fue la gota que colmó el vaso para los locales y para que les diéramos una ovación como se han llevado este año los chicos del Laporta más de una vez.
Impresionantes Metallica sobre todo por el set list que a continuación os detallamos más claramente. Ahora falta lo de hoy y mañana, menos mal que se han dejado de tonterías y vuelven a ser lo que eran. Metallicaaaaaaaaa
- Fight Fire With Fire
- Creeping Death
- No Remorse
- Of Wolf And Man
- Fade To Black
- Broken, Beat And Scarred
- My Apocalypse
- Sad But True
- One
- All Nightmare Long
- The Day That Never Comes
- Master Of Puppets
- Blackened
- Nothing Else Matters
- Enter Sandman
- Bises :
- Stone Cold Crazy
- Phantom Lord
- Seek & Destroy