Aborted:

Aborted
Que manera más brutal de empezar el día con una banda como Aborted. De los conciertos más brutales del festival junto a Pig Destroyer y Misery Index. Para despertar al público el cantante pidió que se hiciera un Wall of Death el cual las dos mil personas que habría hicieron con enorme entusiasmo.
Como en casi todos los conciertos hechos en esta carpa, el sonido fue impecable.
Volbeat:

Volbeat
Los daneses a pesar de tocar a primera hora del día lograron congregar un número importante de gente, para verles.
Volbeat tienen una calidad inmensa y fruto de ello es que les llaman de todos los grandes festivales europeos para tocar.
Abrieron su actuación dedicándosela a todos los fans europeos, y en especial a los allí presentes. El set list es el mismo que han ido utilizando por todo los festivales con temas como “Sad man’s tongue”, “Guitar gangsters and Cadillac”, “Another day, another way”. Mezclan el metal con el rockabilly, que hace su música un tanto original y atractivo para la gente que quiera escuchar algo nuevo.
El carácter que le ponen encima del escenario su guitarra Thomas Bredahl y sobre todo el carisma de su guitarra y cantante Michael Poulsen, hacen que Volbeat tenga un potencial enorme y puedan llegar a convertirse en una gran banda.
Cierran su concierto con la cover de Slayer, que denota que no se olvidan de sus ídolos.
Muy buen concierto y muy entregados, lo que la peña les agradeció y recompensó.
Keep of Kalessin:
Otra banda más de black metal épico que hizo su entrada enseñado su estilo melódico en la onda de Ensiferum. Fue un concierto rápido, de buena ejecución, pero sus músicos pecan de lo que suelen hacer casi todos los grupos de black metal: su estaticidad en el escenario.
Wolves in the Throne Room:

Wolves In The Throne Room
En el Terrorizer Tent hizo entrada la banda de black atmosférico proveniente de los EEUU. Wolves in the Throne Room están en la onda de bandas como Enslaved o Windir, con una actitud que ya querrían muchas bandas de black metal europeas, o incluso noruegas. Salieron sin decir nada con una intro misteriosa y oscura, sin presentarse ellos, ni presentar ningún tema, ni despedirse, hicieron un concierto con una actitud depresiva y en trance, sin ningún tipo de corpse-paint. Así se hace música, sí señor.
HolyHell:

Holy Hell
Dentro del pack que acompaña habitualmente a Manowar, ya que son de su discográfica Magic Circle Music, están nos góticos norteamericanos Holy Hell. Grupo con corte épico con cantante femenina de muy buena presencia, Maria Breon.
Empezaron su actuación un tanto accidentados ya que sufrieron un corte total de sonido que les impidió coger ritmo de actuación en ningún momento.
Durante su actuación estuvieron presentando los temas de su nuevo álbum, que salía a la venta días después de celebrarse el Hellfest y que lleva el mismo nombre de la banda “Holy Hell”. Como sus mecenas, nos anunciaron varias veces que pasáramos por su puesto de Merchandising a comprarnos sus camisetas.
Actuación correctita, pero sin grandes artificios.
Pain of Salvation:

Pain Of Salvation
Los carismáticos suecos salieron al Main Stange 2 a interpretar los temas de sus últimos álbumes y algunos clásicos. Un sonido cristalino, una actitud muy desenfadada y cercana de todos sus integrantes, sobre todo del cantante que de vez en cuando tocaba la guitarra, y otras veces no. El cantante entre tema y tema bromeaba y comentaba algunas de las inquietudes y excentricidades que tiene en la cabeza relacionada con los temas que iba a tocar a continuación, pero desgraciadamente poca gente le entendía. Demostraron que son unos genios de la música que tienen una experiencia en las tablas envidiable. Sin duda uno de los mejores conciertos del festival.
Uffomammut:
Mezclando sludge y noise, esta banda hizo entrada en el escenario dando un concierto absolutamente pesado, asfixiante e hipnótico, que una vez más, mezclándose a los efectos del calor extremo hacían sumirse a uno en una extraña atmósfera. Un directo espectacular sin duda.
Dragonforce:

Dragonforce
Los británicos empezaron su show a todo meter como les acostumbra. Las guitarras virtuosas de Herman Li y Sam Totman marcan el sonido power metalero de la banda.
El teclado Vadim Pruzhanov, como siempre con sus pantalones vistosos en verde fluorescente, llamando la atención y como siempre poniendo la nota simpática. Son el grupo feliz, ya que siempre están sonriendo, haciéndose bromas encima de las tablas y trasmitiendo alegría a la gente.
La actuación es siempre muy dinámica y conjuntada en cuanto a los movimientos de todos los de la banda, ganando rápidamente el centro del escenario indistintamente cualquier miembro del grupo. El cantante ZP Theart cede muchas veces el protagonismo por sus guitarras, bajista y teclados.
Entre los temas que tocaron estuvieron “Valley of the Damned”, “Strike of the Ninja”, con muchos toques virtuosos de los guitarras y teclados que hacen muy dinámica su actuación.
Muy buena actuación, pero con una hora basta, ya que más tiempo me da la impresión que se haría más monótono y repetitivo.
Epica:

Epica
La banda de Simone Simons llegó al Hellfest con ganas de convencer al personal con su metal gótico. Todos los chicos de la banda iban vestidos igual, cediendo el protagonismo a Simone, que con su maravillosa voz acapara toda la atención. El resto de la banda está en su papel, muy correcta.
Tuvieron una hora de actuación donde gustaron a sus fieles, pero desde luego no ganaron muchos fans, ya que la actuación fue bastante lineal.
Napalm Death:
En todo el festival sólo había una banda de grind-core igual de legendaria que Repulsion, y estos eran Napalm Death. Ya entrados en años con su carismático Barney dándolo todo y soltando sus diatribas entre canción y canción. Tocaron temas de todas las épocas. El sonido fue impresionante y el mosh pit también. Buscaron a un colaborador al que no pude identificar para que cantase una de sus típicas canciones antiguas que tan sólo duran pocos segundos. Para finalizar el concierto acabaron con el legendario cover de Dead Kenedies Nazi-punks fuck off. ¡Qué mejor manera!.
Stratovarius:

Stratovarius
Había incertidumbre sobre la continuidad de los fineses Stratovarius sin su guitarra y alma Mater, Timo Tolki. En el Hellfest presentaron a su nuevo guitarra, el joven Matias Kupiainen, que cumplió con su difícil papel.
La banda se mantiene como siempre en su línea musical, con el power metal que siempre les ha caracterizado, aunque a Timo Kotilpeto cada vez le cuesta más llegar a los agudos y partes más exigentes de sus temas, pero creo que sigue siendo la principal referencia de los fineses.
Sonaron los clásicos de toda la vida de Stratovarius “The Kiss Of Judas”, “Black Diamond” que fueron los que salvaron un concierto lineal, donde el único que hace por agradar es el propio Timo, ya que el resto es bastante inmóviles.
Queensryche:

Queensryche
Se puede calificar el paso de los americanos, como sin pena ni gloría por el Hellfest, ya que se dedicaron en su hora de actuación a presentar los temas de su nuevo álbum “American Soldier”, obviando totalmente los que han sido sus grandes éxitos del “Operation Mindcrime”, que imagino que lo reservará para mejores ocasiones. Por esta razón, la gente, durante la mayor parte del concierto estuvo muy fría.
Solo en la parte final de su conciertos nos obsequio con “Empire” y animó algo al personal.
Musicalmente estuvieron impecables, como siempre, con una voz del señor Tate rozando altos niveles y llevando el peso del concierto en todo momento, pero la gente quería algo más conocido, y prueba de ello es que la gente se fue marchando mientras transcurria su concierto.
Esperaba algo más de Queensryche y más en un Festival, donde solo tienen una hora para convencer a la gente.
Europe:
Poco tenían que ver los suecos Europe con el resto del cartel del Hellfest, pero lo cierto es que el Mainstage 1 estaba lleno hasta los topes, para ver a los suecos del Final Countdown.

Europe

Europe
Estos Europe de las últimas épocas y más en el Hellfest sonaron más heavys y contundentes, y me atrevería a decir que algo más metaleros, con riffs de guitarra algo más marcados y muy contundentes.
Completaron una importante actuación de una hora, combinando los nuevos temas, con sus clásicos, rozando el sobresaliente musicalmente. Empezaron su actuación con “Last look at eden” y “love is not the enemy”, pero cuando sonarón las notas del “Superstitious” ya tenían ganada buena parte de la audiencia que les estaba viendo, sobre todo a los más “viejos” seguidores de la banda, que los había.
El concierto iba ganando en intensidad y en respuesta de la gente, siendo considerable la polvareda montada. Fueron cayendo los temas “Scream of anger”, “Sign of the times”, “Always the pretenders”, “Seventh sign”, el sobresaliente y rockero “Start from the dark”, “Ready or not”, pero lo que todo el mundo esperaba, te gusten o no, son sus clásicos: “Rock the night”, “Cherokee”, que me atrevo a decir que corearon todos los presentes, incluso algún malote que tenía cerca.
Pero con el “Final Countdown” ya se monto del todo, montándose la mayor polvareda del Festival, dando el toque festivo al final de la actuación de los suecos.
Completaron una gran actuación y se demuestra que no pasan los años por estos suecos, que como el vino a medida que han ido madurando ha ganado en cuerpo, y cada vez son mejores.
Suicidal Tendences:

Suicidal Tendencies
Los americanos salieron al escenario vestido de rapero como habitualmente, con un batería negro enormemente gordo pero su nivel como batería sólo era comparable al tamaño de su trasero: increíble. Llamaba mucho la atención y era enormemente carismático.
Tocaron temas clásicos de los suyos enormemente divertidos y virtuosos con influencias del rap, del funky y del blues. Fue realmente espectacular el solo de batería que se marcó el gordo Alberto. Como último punto a destacar en el último tema pidieron a la gente subirse al escenario el cual quedó abarrotado inmediatamente con el cantante pasando el micrófono de un lado a otro. Un detalle muy grato por parte de la banda.
Electric Wizard:
Gran expectación en la Terrorizer Tent para ver a las leyendas del Stoner/Doom más denso ELECTRIC WIZARD. Las 22:50 era la hora elegida para la actuación y hasta allí se acerco la gente de forma masiva pese a ser una de las últimas actuaciones del festival.
Bajo una iluminación sobria y una gran cantidad de humo salían a escena los ingleses para demostrarnos desde un primer momento porqué esa condición de leyendas. No en vano nos encontrábamos frente a la que se dice “banda más pesada del universo” (en cuanto al aspecto sonoro se refiere claro esta).
Tras una muralla de sonido aplastante y descargando sus temas largos, pesados y lentos ofrecieron un gran concierto en el que no faltaron temas como “Witchcult Today “,”Satanic Rites of Drugula “, “Return Trip” o”Funeralopolis”. La voz de Jus Oborn sonó impecable dándole una envoltura magnífica a la música de ELECTRIC WIZARD. Toda una lección la de estos ingleses, que se volvieron a consagrar como uno de los grupos mas importantes de la escena Doom.
Dream Theater:

Dream Theater
Dream Theater fueron un grupo demasiado aburrido como para ponerlo a estas alturas del festival en el cual el público está ya exhausto. Fue un concierto que no dijo nada especialmente. Dream Theater ya no son tan virtuosos como hace diez años, teniendo en cuenta todo lo que ha salido desde entonces.
Ellos no parecen darse cuenta de ello. Portnoy es un buen batería, pero no es ni por asomo tan bueno como el mismo piensa, y Petruzzi cada día tiene menos feeling. Los temas escogidos fueron algo de lo último, algunos clásicos. Con algunos fallos en algunos trozos, que hacían sonar sus temas ligeramente renqueantes, el “Live at Budocan” ya quedó muy atrás. Lo peor sin duda del concierto fue cuando tocaron “Metropolis”, con un solo de teclado y de guitarra en mitad del tema que duró fácilmente más de diez minutos. Fueron soporíferos.
Amon Amarth:

Amon Amarth
Los suecos comandados por el grandon Johan Hegg tenían el Rock Hard Tent a reventar, siendo de los que más público congregaron en la carpa. Mucha parafernalia vikinga entre los espectadores, ya que Amon Amarth son quizá el grupo que mayor simboliza el Viking Metal.
Abrieron la actuación cubiertos por la niebla del escenario, que se les fue algo la mano, ya que al batería a penas se le podía ver, con el tema que da título a su último álbum “Twilight of the Thunder God”. El sonido no era lo bueno que debería ser, escuchándose con menor nitidez que otros grupos que habían actuado en el mismo escenario.

Amon Amarth
Con su segundo tema “Free Will Sacrifice” seguían la niebla que cubría buena parte de su escenario.
Ya fue con el tercer tema, “Asator”, cuando la cosa se clarificó y se podía ver perfectamente el devenir de la actuación. El bajista Ted Lundcröm destaca por el enorme tatuaje que le recorre toda la espalda y por sus movimientos que cada vez recuerdan más a los de Steve Harris de los Maiden.
La actuación estaba siendo correcta, pero con menor ritmo que en otras ocasiones, hubo más interrupciones entre tema y tema, lo que enfriaba un tanto los ánimos de la gente.
Como siempre, los temas más “fáciles”, los reservaron para el final, “The Pursuit of Vikings” donde piden rápidamente la colaboración de la gente, tatareando el riff inicial de la canción. Le siguieron para finalizar con “Cry of the Black Birds” y la apoteosis final con “Death in Fire”, esta vez sin apoyarse en los fogonazos.
No faltaron los brindis con los cuernos ni demás cliches de las actuaciones de los suecos, como los movimientos circulares de la cabeza al son de las guitarras.
Buen trabajo, pero con menor ritmo que en otras ocasiones.
Manowar:
Los americanos siempre despiertan pasiones allí donde van. Antes de empezar su concierto, el ambiente era inigualable, con la zona del público llena de banderas de muchos países: Francia, Japón, Estados Unidos, España…. La gente entregada desde el principio con Manowar, brazos entrelazados para saludar a los héroes, todo pintaba bien para ver un gran concierto.

Manowar
Tras la intro correspondiente, los americanos salieron con su tema del mismo nombre, “Manowar”, con un sonido más fuerte de lo habitual, mucha pose y sobre todo el señor Eric Adams cantando muy bien. Siguieron con “Hand Of Doom”, “Blood Of My Enemies” que estaba levantando cada vez más a la gente y ganando en intensidad para subir la temperatura del concierto. Ganamos en hermandad metalera con “Brothers Of Metal, Part 1”, saludamos a los Reyes del Metal con su “Kings Of Metal”, “Call To Arms”, “Heart Of Steel” que les quedó muy heavy, “Sleipnir”, “Loki God of Fire”, “The Gods Made Heavy Metal”.
El batería no era el señor Columbus, que parece ser que tiene problemas personales, y era sustituido por el batería original de Manowar, Donnie Hamzik.

Manowar
Pero tras el “Kill With Power”, llego el impresentable y lamentable solo de una sola nota de Joey de Maio, que duró más dos minutos ¿para qué? .
Tras semejante demostración de virtuosismo con el bajo, suben al paisano de turno, que por cierto, fue abucheado porque era de Marsella, a regalarle la guitarra y tocar con ellos una canción, pero desenchufado, claro está, ya que no se le escuchó ni una sola nota. Pero lo lamentable y patético, fue cuando el señor de Maio se cargó el concierto, micrófono en mano durante unos 10-15 minutos, para alentarnos a comprar la verdadera y unica camiseta que todo Heavy debe llevar, para ser Heavy y decir a los demás “que os jodan, yo soy un verdadero HEAVY”, lógicamente la camiseta en cuestión es la de Manowar a 30€, sin más comentarios, patético. Toca y no intentes forzar a la gente o si de verdad quieres a tus fans, como dices, pon la camiseta a 10-15€ para que todos la puedan comprar.
Después de la patochada, siguieron “Hail And Kill” y “The Crown And The Ring (Lament Of The Kings)”, de un buen concierto de Manowar hasta que lo joden con las tonterías que no alcanzo a comprender.
Para ver todas las fotos del Hellfest, en el álbum de fotos de nuestro Myspace, las tienes.