
Judas Priest
El domingo 15 de Marzo 2009 teníamos otra vez cita con el Priest Feast, o sea de nuevo con, con Judas Priest, Megadeth y abriendo Testament. Otro conciertazo y de nuevo en una plaza de toros, para mi dolor, veamos qué pasó.
Hacía mucho tiempo que no veíamos tanta expectación por un concierto en Madrid, o por lo menos con un concierto de los nuestros, ya que cuando llegamos a la horrible Cubierta de Leganés no se podía casi aparcar, ni pasar por la calle de la cantidad de gente que estaba agolpada en los alrededores de la plaza. Un acontecimiento que había hecho que vinieran a Madrid gente de todas partes, había autocares de Andalucía, de Castellón, de Albacete, de todos lados y además nos permitió ver a gente que hacía mucho que no veíamos en un concierto (los niños, la familia, ya se sabe, archivado y amargado casi de por vida).
La entrada costaba una pasta como en Zaragoza y demás, 53 EUR pero eso no quita para que muchos se pasaran tiempo sin tomar copas y así disfrutar del gran espectáculo del Metal con mayúsculas.

Testament
Entramos casi al empezar Testament, con la plaza llena en tres cuartos de entrada y otra vez lo mismo de siempre en esta clase de recintos pensados y creados exclusivamente para dar sufrimiento a todo aquel que pise esa arena espantosa. Un sonido malo, rematadamente malo para los Testament que volvieron a salir encantados de tener un público que no puede saltar, empujar y bailar más porque está tan apiñado que no se puede mover. Empezaron los pogos desde casi los primeros acordes del grupo californiano así como el lanzamiento de objetos varios (no lo entendemos, pagas 10 EUR por un mini de lo que sea y al aire que va, o te sobra la pasta o tienes un problema serio en la cabeza).
Mismo show, mismos carteles a los lados del escenario y mismo set list (ver post anterior de la fecha de Zaragoza y Londres). Casi les notamos más animados que en Zaragoza, puede ser también porque creemos que aquí había mucha más gente y estaba la peña como muy entregada con éllos. Cuando tocaron su popular tema, “Soul of Black”, el público no paraba de saltar y empujar levantando una polvareda que parecía que todo el mundo abajo fumaba como descosidos.

Testament
Chuck Billy no dejaba de dar las gracias a esta audiencia tan fantástica que llevaremos en nuestro corazón, dándose en el mismo unos golpetazos en plan burro, toc toc toc, todo emocionado, ay madre que el público esta tarde me ha llegao…..
El show ya decimos fue exactamente igual que en Zaragoza y entendemos que si hubieran contado con un sonido mejor, el concierto hubiera sido tremendo, porque la actitud de Testament era de dar caña, de dar velocidad y marcha loca y a todo el que le preguntamos contestó lo mismo, me han gustado mucho pero qué mal se oía, qué pena. El final con el tema del “The Formation of Damnation” velocísimo y con un Chuck Billy desatao incitando a hacer pogos todo el tema. Fin de Testament pero no fin de la fiesta que continuaba después.

Megadeth
Después de hacer el visite nuestro bar (carísimo) y de visite el horror del WC (aunque no tan tan como Zaragoza, este por lo menos no tenía el Amazonas saliéndose por ahí, sólo eran afluentes), nos preparamos para ver a Megadeth.
Como en fechas anteriores, primero salió el batería a ocupar esa preciosidad de trasto que me tiene, luego bajo y guitarra y tachán, el Mustaine que despertó gritos y pasión porque él lo vale. Arrancaron con el “Sleepwalker”, para unirlo con el fantástico que me mola mucho “Wake Up Dead”. El sonido ya era mejor que con Testament y sus colegas, debe ser que Dave estuvo haciéndole indicaciones al de la mesa de sonido todo el rato y ya sabéis la mala milk que me gasta este pelirrojo que por cierto sigue guapísimo para la pila años que tiene.
Tras tocar el “A Toute le Monde” cantado como en otros sitios por el público en nuestro excelente francés, Dave dijo un buenas noches (en Inglés, claro, ya sabéis que pasar del grasssiasss cuesta trabajo) y comenzó a aplaudir al público. Le he visto unas cuantas veces y eso es muy inusual en él, ya es raro que sonría con que aplaudir,… uy qué sorpresa más agradable. Qué pasó? – Pués que estaría contento, que notó que tenía un público cojonudísimo y resultado: para mí el mejor concierto de los 3 que le hemos visto en esta gira, la bomba. Moviéndose, poniendo posturas, riffs enloquecidos, guitarreos increíbles, una pasión cantando el “Peace Sells” .., genial – absolutamente genial. Lástima que sólo duró una hora maravillosa pero fue impresionante. En este último tema, Dave alzó la guitarra como ofrecimiento a los Dioses del Metal, bueno así mismo se la ofreció. La bomba. Ah, mismo set list que en todos lados. (ver posts anteriores). Un 10 para la banda y para el público que estuvo enloquecido todo el concierto, haciendose que Megadeth se crecieran, dando una lección de Heavy Metal, de la que los talibanes del Metal deberían coger pan y mojar.

Judas Priest
Ahora, ay que vienen los Judas Priest, a tomar posiciones que vienen. Como ya les habíamos visto el día antes y pocas semanas antes también, no nos causó sorpresa el precioso telón de fondo y la puesta en escena con el “Nostradamus”, las luces etc etc. Mismo comienzo con Halford saliendo en un ascensor por la parte izquierda, mismo todo pero el escenario no contaba con la misma distribución de luces que en las otras fechas y quedaba un pelín peor ya que no tenía las de frente del público.
El show fue exactamente igual que en las fechas anteriores con la particularidad que: Rob Halford estaba especialmente o simpático, o que el asador donde le habían llevado a papear le habían servido algún brebaje que le encantó, o que simplemente estaba animado porque el público que reventaba la plaza de Toros estaba con la banda a muerte.
Se atrevía como a hacer pasitos de flamenco con las botas de plataforma, que de verdad era mejor mirar al KK Downing que se salía por los bordes, pufff aún tengo los pelos de punta. Otro detalle fue que plantó las banderas como siempre pero aquí los ventiladores o no funcionaban o algo pasaba porque en vez de ondear como las otras veces, aquí parecían dos trapos ya que estaban pegados al palo y quedaba chuchurrío, lo que deslució un poco el efecto que buscan al poner las banderas a los lados del esenario.

Judas Priest
Pero el detallazo de la noche fue que después de que nos pasáramos una hora y cuarenta minutos flipando con éllos (en general), que nos vamos, que adios, que no, que nos quedamos, hablaron entre ellos y toma ya Madrid, para vosotros, el “Living After Midnight”, que no se lo han tocado (según nos han informado y visto) en toda la gira, un regalito para vosotros como regalo a la pasión y la entrega del público madrileño. Gracias Judas.
La bomba, la peña se lo pasó genial recordando este tema – muy buen final para un concierto muy aceptable. Los peros, pués que el Halford no tiene 20 años, que no canta ni la mitad que antes (normal), que el sonido en La Cubierta es una castaña (y eso que la abrieron – menuda corriente que hacía) y que cuando ves muchos conciertos te vuelves muy exigente. Lo digo esto porque más de uno me dijo que se había aburrido y que se había ido antes del final, también porque era domingo y al día siguiente hay que currar.
Pués nada, ya no hay más Judas Priest pero esperemos verles otra vez porque a mí lo del “Sinner” no se va a olvidar creo que nunca. Judas, Judas, Judas.