
Wolfencross
El sábado día de los enamorados, 14 de Febrero, era un día muy romántico y especial para ir a celebrarlo como se merece, a un festival guapísimo, Bulldozer Session, que tenía a Wolfencross como cabeza de Cartel y que se iba a celebrar en la Sala Ritmo y Compás de Madrid y allí nos fuimos con las rosas, el peluche y la caja bombones.
El festival romántico se denominaba “Bulldozer Session” y se componía de la actuación de las bandas Eldereon, Profundis Tenebrarum, Egraine y Wolfencross, un cartel lleno de buen Black, Death, Pagan, Viking y demás baladas, genial. Bandas que están peleando diariamente por hacerse un nombre dentro del mundo del metal, que logicamente tiene sitio en nuestras páginas.
Tras llegar a la Sala con tiempo suficiente de aparcar y tomarnos algo tranquilamente en los bares del exterior, pudimos comprobar que apenas había ambiente fuera, lo que hacía presagiar la pobre entrada que hubo en el Festival. Luego saldrán los de siempre a decir que no hay conciertos, pero si tenemos cuatro bandas, que te asegurar más de 4 horas de metal, ¿que más queremos?. No siempre se puede ver AC/DC o Metallica, hay más vida. Pero vamos a lo que pasó en el Festival.

- Eldereon
A las 20.25′ aparecieron en escena la primera banda de la noche, Eldereon, con muy poquita afluencia de público, no seríamos más de cuarenta personas en ese momento, pero es que a esas horas ya sabemos cómo las gasta la peña, hay fútbol, hay que ducharse después de la siesta y tan pronto como que cuesta ir de marcha, pero otro día a ver si venimos antes porque merece la pena escuchar a estos chicos. Son un grupo de Cantabria empeñados en que bailemos su Black/Death/Doom Metal y la verdad es que éramos pocos pero los disfrutamos. Muy buenos músicos, muy compenetrados y dando la impresión de que no son nuevos en esto (llevan desde 1997 dando caña y tienen una amplia discografía). Se marcaron una versión de Hypocrysy que me gustó más que cuando vi a los originales, con una rapidez tremenda. Contaron con un buen sonido que hacía muy agradable escuchar la voz tan grave y profunda de Javier Sixto (Erun-Dagoth) que daba miedo pero del bueno.

Eldereon
Me encantó un tema que comenzaba en plan tétrico a lo Black Sabbath, muy despacio, muy denso para de repente otra vez a darle un una caña tremenda. Lo único que como opinión personal sólo, es que me gustaría que se movieran un pelín más sobre el escenario, que no estuvieran tan estáticos, eso sí, el bajista hizo unos movimientos de pelo circular que le quedó muy bien, pero se echó de menos algo de vida, que eso también anima al personal. Puede ser lo de estar tan estáticos tambien por la responsabilidad de abrir el cartel, eso sí la concentración se notaba pero bien. Los temas eran bastante largos con los que se podía apreciar sus cambios de ritmo tan sorprendentes. En resumen, un buen concierto que en general gustó a muchos para comenzar muy bien el festival, aunque tanto a ellos directamente, como a nosotros se nos hizo algo corto.
Después de la actuación de estos chicos, nos acercamos a la mesa de merchandising y comprobamos que había de todo (chapas, camisetas guapas, CDs, tarjetitas monísimas de los grupos) y que encima, había ofertas de CD + camiseta preciosa de Wolfencross por EUR 15. Muy guapo y muy currado. Es un punto a favor de las bandas, poner los precios asequibles, ya que así se difundirá mejor su producto y más en los tiempos que corren.

Profundis Tenebrarum
Se iba calentado el ambiente con la entrada de más personal para ver la actuación de los segundos de la noche, los Profundis Tenebrarum, banda de Black Metal procedente de Valencia. Hemos de destacar la presencia en el público de unos señores y señoras que siguieron muy interesados el concierto de los Profundis y por como asentaban con la cabeza nos confirmaron lo bien que se lo estaban pasando. Imaginos que eran los familiares de la banda, pero un aplauso para ellos. Es agradable ver gente de todo tipo en festivales así, de súper brutos para que luego con lo que van contando demuestren que nosotros no tenemos nada que ver con la gentuza esa endrogá perdía que pulula por otra clase espantosa de antros y discobolas de chunda chunda. Mucha cruz invertida, mucha cara de malo pero somos un encanto. Bueno, a lo que íbamos.

Profundis Tenebrarum
A las 21.25 salió Profundis Tenebrarum a escena con un sonido un tanto digamos espantoso. La voz gutural se oía fatal desde el final de la salam pero me acerqué y delante era el mismo resultado. Luego tenemos que decir que lo fueron arreglando, pero lamentablemente el sonido que nos llegaba dejaba bastante que desear y no pudimos disfrutar del Black Metal de estos chicos. Me sorprendió su batería, ya que salió a no sudar la camiseta, más que nada porque no la llevaba puesta, no porque no le arreara contundentemente durante todo el set poniéndole un empeño en darle fuerte y rápido que era de lo mejorcito de la noche. La verdad es que del grupo fue el que más me gustó ya que tiene mucha clase y mucha escuela clásica. No es un batería anormal de grupo Black, sabe darle un toque de distinción que se agradece. Tuvo algún problemilla puntual y hubo algún parón que otro entre tema y tema que frenaba la intensidad del concierto. Eso sí, me gustaría destacar también la rapidez de los preciosos dedos de su bajista, Estela, un máquina. Si hubieran tenido un sonido más claro me hubiera encantado, en fin, otra vez será.

Egraine
Después de estar por allí dándole al mini (no te dejaba salir ni al pasillo a ver el cartel), nos preparamos para ver a los Egraine que son un grupo de Death Metal melódico de Madrid que llevan también metidos en la movida musical desde el 2002, con una larga experiencia en apariciones festivaleras a sus espaldas. Salieron a las 22.25′ apareciendo también su batería a pecho lobo descubierto, era la tendencia de la noche. Se presentaron como el grupo menos cañero de la noche pero esto no fue nada cierto, ya que se esforzaron como pocos en que el personal flipara con ellos y que nos lo pasáramos bien. Su cantante, J.L. Solano salió con una camiseta muy bonita de los cabeceras de la noche, Wolfencross (bonito detalle, sí señor), aunque no la tuvo durante todo el set encima. Me recordaron en algunos temas a los Amon Amarth, ya que como estos, hacen caña bruta pero llena de melodía.

Egraine
Como he dicho antes, se esforzaron por dar un conciertazo y como contaron con mucho mejor sonido que la banda anterior, la verdad es que todo el mundo parecía muy satisfecho. Hubo mucha más comunicación con el público y el feeling no era tan distinto como con las dos bandas anteriores que estaban estáticas, los Egreine no. Muy amablemente, nos copiaron el set list a mano, aquí va:
- Hunting the beast
- Roma invicta
- These are the days long gone
- The beginning of summer
- Poisoning the well
- Witness in shadow
- Until de moon rises again
No dejéis de verles si tenéis oportunidad, os lo pasaréis muy bien con ellos.

Wolfencross
Después del buen concierto de los Egreine, venía el fin de fiesta con los madrileños Wolfencross. Salieron a las 23.25′ con un comienzo espectacular a lo Dimmu Borgir con un Ares tranquilo (aunque él decía que no), muy dueño de la situación y bramando un Buenas noches Madrid, somos Wolfencross. Qué bien desde la primera canción, qué gusto daba verles. Muy bien su actitud, (animando, moviéndose, haciendo que diéramos palmas, con comunicación con el público), muy buena su música (tipo banda internacional profesional), muy bien el sonido y muy bien su educación ya que mencionaron a todas las grandes bandas con las que compartían el cartel, que es un buen detalle, que no siempre se hace.

Wolfencross
Wolfencross son un grupazo a tener en cuenta. No es un grupillo de 4 colegas a pasar el rato, yo os animo a que les veáis. Ares preguntó que si estábamos muertos y la verdad es que lo estábamos pero de gustito. Tocaron el “March of the Elephants” que es un tema dedicado al Aníbal cruzando los Alpes y su posterior caída. Todos los temas son épicos y narran historias que tenemos demasiado olvidadas. Su Celtiberian Thrash es genial. También tienen temas en los que hablan de la muerte, de la cual nos recordó Ares (el más comunicativo de los 4 cantantes que pasaron por allí), que nos iba a venir a todos, hombres y mujeres que se precien por igual.

Wofencross
Tocaron también su fantástico “We will never be slaves” con un Surt al bajo impresionante, moviendo su rizada cabellera al compás de los acordes de su instrumento que era una delicia para el personal. Estuvieron todos muy bien. Fueron los únicos que incitaron a dar palmas, a saltar, a cantar y a comunicarse con ellos como buen concierto que se precie, que esto no es la Ópera. Además, también fueron los únicos en hacer coros con Erik (guitarra), Ares y Sutur. Muy rápidos, muy brutos y a la vez muy músicos, me encantó su “Carnival of the Holy” pero en general, todos los temas se salieron. Hubo unas partes de guitarra en algunos temas que rozaban la brutalidad, qué caña. Lástima que sólo duró una hora su conciertazo pero lo bueno si breve pués eso, los Wolvencross al poder.
Luego ya no había más que hacer y nos piramos a ver si San Valentín nos pero había dejado algo aparte de un constipado, no había regalito, vaya por Dios pero la mar de contentos con el festival que habíamos visto.
Desde aquí os animamos a que visitéis sus MySpace para comprobar la calidad de la música que se hace por el territorio español.