
Amon Amarth Heineken
Como nosotros somos unos insaciables del Metal (y de más cosas, que conste) después de verles en Barcelona, agarramos otra vez el avión y nos plantamos en Madrid a ver de nuevo el concierto de los Runic con Amon Amarth, mismo cartel pero distinta sala, distinto público y distinta ciudad – vamos allá con lo que vimos.
Había que estar muy pronto en la Sala Heineken para presenciar el concierto, como el típico en Madrid ultimamente en los conciertos. En cierto modo se agradeció porque era domingo y al día siguiente hay que currar pronto, además la paliza del viaje y demás, no hacía que tuviéramos muchas ganas de estar por ahí haciendo el cafre a altas horas de la noche.

Amon Amarth
Cuando llegamos a la Sala Heineken, la cola de peña esperando para entrar casi o sin casi daba la vuelta a la esquina. Mucha expectación en las dos ciudades, Barcelona y Madrid, por ver a los suecos y a los de Castellón, eso está muy bien. Creemos que no había entradas o por lo menos estaba la sala bastante llenita de todo tipo de bascas del Metal, seguidores vikingos o no, había de todo menos pijos claro. Es cierto que Amon Amarth actualmente son una de las bandas, que nivel europeo tienen más tirón y que van encaminadas a ser grandes.
Una vez que entramos en la Sala, logramos ponernos en la parte izquierda de la Sala Heineken, muy cerquita del escenario. Un sitios cómodo, para ver el concierto sin grandes apretones, pero poderle sacar el jugo que no sacas a un concierto, cuando estas abajo “pegándote” con el personal. Tengo que confesar que es la primera vez que tengo tan buen sitio en esa sala, porque generalmente me cuesta sudores ver pero esta vez tuve suerte.

Runic Heineken
Comenzó puntual el concierto con Runic, creo yo que más calmados que la noche anterior, tenían menos sitio para ellos, puesto que el escenario es más pequeño pero tocaron con las mismas ganas y dieron un concierto muy similar al de la noche anterior. Muy bonita la batería con un símbolo celta de esos retorcidos haciendo caracolillos muy acorde con el rollo que llevan. Se les veía muy concentrados, muy a lo suyo y muy profesionales.
Hay que ver la cantidad de humo que los técnicos o quien fuera les estuvo echando durante casi todo el set, le daba un aspecto así como misterioso, pero había veces que salía cuando justo terminaba la canción, un poco raro pero queda curioso. Al batería le debía traer más que harto tanto humito pero eso no quitó para que tocara muy bien. No les controlo nada pero creo que sus temas fueron idénticos a los que interpretaron en Barna, si me equivoco pués tíos, lo siento mucho. Tocaron un tema, pero antes pidieron ayuda al público a que cantara, porque habían estado de marcha la noche anterior (eso me suena y estabamos igual de castigados que ellos) y tenían resaquilla, no es que dejaran la canción a la peña y ellos a cobrar sin currar, fue un acto de hermanamiento con su público que les quedó muy bien, porque la respuesta fue muy buena, al final todos cantando y todos tan contentos.

Runic
Su tema “Nau”, con un sonido muy medieval fue bailado por todos, muy épico, muy medieval, me encantó. Sonaba como a Ensiferum, muy para corearlo todos y eso es lo que hicimos, la la laralaá lalalalala, ay qué bonito quedó.
Como una se fija en todo, estos chicos de Runic son unos adictos al Wacken, ya que llevaban camisetas pilladas allí y las muñequeras de ediciones pasadas del festival alemán, corrían por sus muñecas, eso está bien porque demuestra que se dedican a estudiar en verano y a aprender, el resultado es muy grande. De las bandas mejores que he visto dentro del panorama musical español, nada que ver con el kalimotxo y cosas de esas. Como el show era idéntico al de Barcelona, también nos deleitaron con la presencia de la chica que canta, pero me pasó como en la ciudad condal, no la oí casi nada de lo que dijo, qué pena de sonido ahí.
Como resumen de los dos conciertos hemos de darle un montón de aplausos a Runic por lo bien que lo hacen y les animamos a salir fuera a tocar en festivales que se comerían mucho porque lo hacen estupendamente bien. Es un gusto haberos visto, esperamos verles pronto de nuevo, porque estamos seguro que ya sabremos más de ellos y podremos saborear más su actuación.
Después de los Runic, ya sabíamos de que iba el tema y nos hicimos fuertes en nuestro sitio. Mira tú por donde a nuestro lado aparecieron el cantante y creo que el guitarra de los Dark Tranquility que habían descargado el sábado en la capital y aprovechaban (según nos dijeron), para hacer turismo y estar de juerga con los fans. Muy majos se hicieron fotos con todos lo que se lo pidieron y repartieron besos y alguna tocada de trasero furtiva de las cuales yo fui una de las “afortunadas” entre comillas. Es verdad, que se les fue la mano con las chicas y con algo más.

Amon Amarth
Con la misma intro, de las de tachán tatatachán y una luz oscura de tonalidad morada, salieron más vikingos que la noche anterior los suecos Amon Amarth. Como en Barcelona, el público se volvía loco con ellos nada más salir. El set list fue el mismo que la noche anterior, aquí os lo reproducimos:
No está nada mal, verdad? – pués fue clavaíto a lo que tocaron la noche anterior en Barcelona, sólo que les notamos mucho más relajados y con más ganas aún de pasarlo bien y de entregarse. Si los comparamos nos gustó a todos los que tuvimos la suerte de ir a Bikini más en Madrid, salieron igual vestidos, con los mismos cuernos vikingos pero no sé, tocaron fenomenal, la caña era brutal y en general se marcaron un conciertazo de los que no se olvida así como así.

Amon Amarth
El escenario de la Sala Heineken era más pequeño, permitia menos moviemientos encima del escenario, pero en ningún momento se les vió quietos o apáticos y al grupo se le noto enormemente conjuntado. Los gestos de complicidad entre ellos eran constantes y el maestro de ceremonias y lider indiscutible, Johann Hegg se ganaba a la gente constantemente con su enorme presencia y simpatia sobre el escenario.
Su nuevo álbum, “Twilight of the Thunder Gods” , fue muy bien recibido porque es muy bueno, es un giro a su carrera mucho más técnico, muy bien producido pero igual de burro, aunque como en todo siempre salen los puristas y te dicen que algo han aflojado.

Amon Amarth
Tengo que comentar lo que dijo nuestro amigo Espi que me encantó, comentó que Johan Hegg tiene una presencia escénica impresionante y es totalmente cierto. Además de que impone por la tremenda altura que tiene y lo grandote que es, el tío cuando levanta el brazo ese, acojona al más pintado. Luego te echa una sonrisita de esas tan tiernas como el día de la madre y emocina al más malo de los fans, es como decir, joé el Johan, me ha llegao pués eso. Además llena el escenario con su presencia, con su soltura y con su tremenda manera de berrear, genial. Luego también nuestro Ëspi me pidió que me fijara cómo canta con el estómago, alguna movida del diafragma o por ahí abajo (no penséis que es tan abajo, se queda la cosa en el tripón) ya que cuando daba el berrido aquello se contraía y luego se soltaba, muy observador el Espi, si lo podéis ver en vídeo, echadle una visual al tema. Eso demuestra que ha estudiado canto como el Pavarotti aunque yo sigo pensando que es más difícil cantar esto que los gorgoritos del otro.

Amon Amarth
El resto de la banda pués como en Barcelona, no corriendo mucho, porque la sala es pequeña y no hay sitio para hacerlo, pero moviéndose sin parar, con su movimiento de pelo circular (junto con Johan claro) y con su buen hacer a la hora de tocar que flipas con ellos.
El detalle entrañable de la noche fue que Johan comentó apenado que se habían enterado del horrible vendaval que asoló Catalunya la noche anterior y que el grupo lamentaba mucho la muerte de 4 críos en Sant Boi, por lo que pidió un aplauso en homenaje a los nenes y mandó un besote a la familia; eso es tener clase, elegancia y ser unos tíos como hay que ser, mucho burrancanismo, mucho símbolo pagano, mucha presencia que da miedo y resulta que tienen más detalles de buenas personas, que muchos semi-músicos que pululan desgraciadamente por ahí. Pués después tocar como en Barcelona el “Pursuit of the Vikings” provocando la locura general, se piraron tan contentos ellos y tan satisfechos nosotros (aunque si hubieran tocado 2 horas o toda la vida mucho mejor).
Muy buenos conciertos y a esperar que llegue el verano y algún promotor tenga a bien traerles a algún festival en España.
Quiero desde aquí enviar mis maldiciones todas, al desgraciad@ que me robó mi cazadora de Blind Gardian en la Heineken. Estará muy satisfech@ por lo que hizo, pués nada, que te aprovechen las miles de cosas malas y desagradables que te mando todos los días desde que lo hiciste. Como tengo buen corazón, propongo que te pongas en contacto con el info@metaltrip.com y digas dónde la devuelves, de verdad que hasta te llego a perdonar que me dejaras congelada perdida desde la Heineken hasta casa – gracias.
Pués nada, cuidadín ahora en los conciertos que va muchos más chorizos que en los 80s, aunque parezca mentira. Esperamos ver a Amon Amarth en Suecia y en muchos sitios más de la gira, ya os lo contaremos, mientras nos pondremos el tremendo “Twilight of the Thunder God”. Aupa Amon Amarth y Runic.